He leído que mi país se ha caracterizado desde hace decenas de años por su baja productividad. Y, la verdad, me ofende.
En ocasiones se dice que el clima, templado y soleado, hace que pensemos más en nuestro tiempo libre que en nuestro trabajo. En otras veces se comenta que las comidas copiosas del mediodía nos hacen bajar nuestro ritmo laboral. Buscando una explicación a las estadísticas, he llegado a pensar que, como cultura latina, buscamos una mayor socialización en nuestro entorno laboral, provocando largos descansos en horas de trabajo y alargando las jornadas laborales para compensar las numerosas pausas.
En ocasiones se dice que el clima, templado y soleado, hace que pensemos más en nuestro tiempo libre que en nuestro trabajo. En otras veces se comenta que las comidas copiosas del mediodía nos hacen bajar nuestro ritmo laboral. Buscando una explicación a las estadísticas, he llegado a pensar que, como cultura latina, buscamos una mayor socialización en nuestro entorno laboral, provocando largos descansos en horas de trabajo y alargando las jornadas laborales para compensar las numerosas pausas.
Ahora bien, somos como somos, y por eso nos visitan 60 millones de personas al año. Y eso me enorgullece. Porque tenemos una de las mejores dietas mediterraneas, porque gozamos de ese clima soleado, porque somos gente amable y dicharachera...
De todas formas, no voy a dejar pasar la ocasión de poner mi granito de arena para mejorar esa productividad; y es el siguiente: cuando asistas a la próxima reunión de trabajo haz la siguiente pregunta (en voz alta): ¿qué estamos haciendo que sea estúpido, innecesario o absurdo?
La pregunta puede que provoque una carcajada, per también anima a los compañeros de trabajo a buscar maneras de mejorar el lugar de trabajo. Si lo hacéis, nos lo explicáis...