Por tanto, ¿qué hacen con el resto del dinero que se quedan? Pues lo invierten. ¿Dónde? En otros negocios. ¿En cuáles? En particulares, que piden créditos personales o hipotecas; en pequeñas empresas que buscan apoyo económico para nacer o crecer; en medianas empresas, que quieren exportar; en grandes empresas, para influir en sus decisiones. En definitiva, invierten en toda la sociedad.
Hasta aquí bien, pero, ¿son sociamente responsables? Es decir, invierten en proyectos que respetan los derechos humanos, el cambio climático, el crecimiento sostenible,... y no lo hacen en empresas fabricantes de armas, proyectos como la construcción de presas (que producen, a menudo, el desplazamiento de la población indígena), paraísos fiscales,...
Pues bien, eso es posible. Se denominan bancos "éticos" y tienen en común el objetivo fundacional de poner la banca al servicio de una sociedad más justa y humana a través del establecimiento de criterios éticos a la hora prestar el dinero. Pongamos un ejemplo para dejarlo más claro: Triodos Bank (con más de 100.000 cuentas en Europa) invierte en sectores con un impacto social, cultural y medioambiental positivo.
Si deseas que tus ahorros sean gestionados bajo criterios éticos y morales dirígete a una entidad ética o, más sencillo, pregunta a tu banco ¿qué productos solidarios tienen?
